El lugar de prestación de servicios de los profesores de academias, la aportación de los medios materiales, la imposición de los horarios y la selección de los alumnos, son indicios de la existencia de relación laboral

El lugar de prestación de servicios de los profesores de academias, la aportación de los medios materiales, la imposición de los horarios y la selección de los alumnos, son indicios de la existencia de relación laboral con la empresa de formación, a pesar de que ésta no ejerza ningún tipo de control sobre el desarrollo de los cursos, elaborando los profesores su contenido y evaluando sin intervención de la empresa los conocimientos de los alumnos. Así, lo establece el Tribunal Supremo en una sentencia de 29 de octubre de 2019, en la que concluye que en estos casos también se da la nota de ‘ajenidad’ puesto que los trabajadores carecen de toda facultad para fijar los precios, y seleccionar los alumnos.